Hay cosas que puedes preveer si estás al tanto de ellas, pero siempre tendremos cosas que nos abordarán de manera inesperada. Los ultimos meses de mi semestre pasado aquí en Japón se volvieron un poco sistemáticas, y tampoco por eso me daban muchas ganas de sentarme a escribir algo. Pese a que al principio estaba muy decidido a escribir seguido, y a estudiar bastante, terminé por tomar las cosas como suelo hacer siempre XD
Durante el último parcial, los temas se volvieron cada vez más difíciles y apenas y comprendía como usarlos. Me costó bastante trabajo estudiarlos, y cuando llegaron los examenes finales, aunque fue algo pesado, los pude hacer con toda tranquilidad. Mis maestras me reclamaban a mi y a un amigo por ser los de nota mas baja! pero como promedio final terminé con una A+ (que equivale de un 9 a un 10) y todas las demas una A (de 8 a 9), en todas las materias. Sinceramente pensaba que me iría peor, y hasta temía perder la beca por las notas pero eso no sucedió. EStuve contento de haberla podido mantener.
Durante mis vacaciones de verano, pese a que las primeras semanas salí a lugares como Kyoto, Osaka y Nara, y luego fui 2 veces a la playa con otros amigos; la mayor parte de las vacaciones las pasé encerrado en el dormitorio. Casi todos los compañeros se regresaron a sus países para vacacionar, y los pocos que se quedaron hacían trabajos de medio tiempo. Yo pensé en tomar unas chambas, pero no me dieron ninguna porque no dominaba el "keigo", o formalidad en conversacion (muy compleja), para tratar a los clientes. Por un lado me molesté, no con ellos, pero con la escuela porque se saltaron ese tema por darnos otros.... Asi que me había resignado a seguir buscando trabajos por el verano.
Un día, el don del dormitorio me pidió ayuda con su rutina de rehabilitación, y luego de ayudarle le dije que siempre que lo necesitara me dijera. Lo dije con intencion de ser formal pero el don se lo tomó bastante en serio xD y de ahi en adelante día tras día me llamaba al cuarto. Aunque me daba weba, a cambio me regalaban casi 1 litro de jugo de manzana diario, además de que me invitaban a comer casi siempre. Pero pues tampoco tenía mucho que hacer =/
Pasaron los días y de pronto el don cambió su manera de dirigirse hacia mi. Antes me llamaba como javier-kun, pero luego de un par de días me comenzó a llamar por solo javier. Me dio gusto porque, eso significa que él me consideraba una persona muy cercana, y un extranjero no siempre logra formar parte de un circulo familiar o de gran amistad asi de rápido, y menos si son gente mayor. Fui practicando poco a poco algo de japonés con él, y además de que jugabamos shogi bastante seguido =).
Ya casi terminando vacaciones, el don y la doña me dieron noticia de los nuevos estudiantes (gringos) de intercambio que vendrian al dormitorio, y el don me decía con mucha risa que yo tendría derecho a mandarlos porque yo sería el sempai de todos XP. Me dio risa aquel comentario porque, aunque era evidente aquello por estar mas tiempo, creo que es un poco diferente si es un titulo impuesto. Jaja.
Cuando llegaron los gringos, pues les ayude un poco, pero nunca los llevé a ningún lado porque, pues ellos en sus propios planes siempre se iban a algun lado antes de avizar o cualquier cosa XD, pero nada que realmente me importara. Después, tuve noticia de unos mexicanos que llegarían. El primero con quien me puse en contacto fue uno de nombre Rubén, y llegué a mostrarle algunas cosas de Japón cuando recién llegó. Por otro lado, supe de las otras 2 que llegaron gracias a Rubén, quien me explicaba que se les había olvidado llenar la solicitud de apartamento o dormitorio, y llegaron sin tener donde quedarse...........
Aunque es una historia bastante divertida y legendaria, no la contaré porque no fue mi aventura XD
Yo tomé parte de aquello, a partir de un Martes, justo después de tomar unos examenes que nos ponen a los extranjeros para colocarnos en los niveles de idioma que nos corresponde. Aquel día, las ayudé a encontrar un hotel donde quedarse, y en aquel momento ni siquiera pensé si tendria o no el nivel para poder tener una conversacion asi en Japonés. Asi pues, encontramos un Hotel cerca de la escuela (en realidad era un motel, pero desconocimos eso hasta el dia siguiente), y conversé con la encargada un rato. Al principio como que no nos entendía, y pensaba que queriamos un cuarto todos juntos, y luego que queriamos 2 separados (eran 2 chavas, mi compa y yo); no fue sino hasta que le explique la bronca de como llegaron ellas 2 sin tener donde dormir, que comprendió que no andabamos de calientes XP
Al día siguiente, recibí una noticia que no me la podía creer, pues pensaba que sería broma por varios antecedentes de los que fui testigo. Sin embargo, fue hasta el día Jueves que lo confirmé y me dolió saber que fuera cierto. Lo que me pegó de aquel detalle no fue el echo en si, sino que su certeza provocaba de manera indirecta confusión en todo lo que me había esperanzado por 5 meses, que había sido pilar de mi sonrisa para animarme cuando me sentía lejos de todos, y que lo sería para el resto de mi estadía en Japón. El detalle se desencadenó, creo yo, porque un amigo comenzó a dar mala información (cosa que ya se sabe que lo hace muy seguido); pero tampoco creo que lo halla echo con toda la intención. Además, esos detalles no se hubieran presentado si yo no hubiera callado mis sentimientos a cierta persona a pesar de estar tan lejos.... Pero he ahí el caso... habría sido lo correcto de saber que ocurriría (aunque había considerado la posibilidad, no es lo mismo que saber que suceda); pero siempre parece ser lo incorrecto cuando no crees que eso fuera a pasar y mas si concierne a la ausencia.
Tras pensar en eso último, me deshice de todo sentimiento de culpa, y me limité a penar aquello como humano que soy XP. Al día siguiente de eso, llevé a mi compa Rubén a una estación de tren, donde se vería con un grupo de nuevo ingreso para tramitar una credencial de ciudadano, regresé caminando a la escuela por mi bicicleta, y luego de salir de la escuela, me detuve al lado de un río que hay por ahí; comencé a sentirme bastante triste y no pude evitar el detenerme. Sin embargo, luego de contemplar un poco el río y de sentir la brisa del viento, una llamada al celular me interrumpió. Eran las 2 chavas pidiendome ayuda con algo de un contratro de un departamento que acababan de encontrar. Advertí que esta vez ni yo era confidente de ser capaz de ayudar (tal vez lo dije porque quería estar solo, aunque parte de verdad si tiene), pero ellas me contestaron que no importaba, que seguía siendo su mejor opcion, pues ellas no hablan el Japonés....
Al colgar la llamada suspiré y me dije, mirando al cielo: ".....Bueno..., ésto me mantendrá distraido hasta mañana." Y emprendí camino a donde ellas estaban.
Al llegar, pues aunque no fue un trato del todo fluido y capaz, tampoco lo fue torpe, y pude servir a la causa. Tras acompañar a mis amigas a su nuevo depa, decidí tambien compartir el resto del día con ellas. Quería contagiarme de su alegría de tener un techo donde dormir, para seguirme distrayendo de lo otro. Me quedé hasta noche y regresé al dormitorio, pero al día siguiente me levanté temprano para llevarlas a Akihabara, junto con Rubén y otro amigo. Yo fui con la intención de comprar un disco duro (que me hacía falta) y ellos con otros objetivos tambien algo diversos. "Celulares, arroceras, diccionarios electronicos, entre otros."
Regresamos temprano a su departamento y decidí quedarme de nuevo hasta noche. Por esos días logré distraerme bastante, lo cual prefería bastante, porque realmente le temía a ponerme a pensar en "aquel detalle", teniendo las clases tan cerca de empezar...
Al día siguiente, aquel relajo quedó en claro luego de conversar con cierta persona. Me alegré de haber podido entender como y de donde fue que salió, aunque esta vez era esa persona quien necesitaba de mis palabras. Gracias a lo que conversamos ese día, mi temor desvaneció porque ahora comprendía, y ella también. Es triste en cierto modo que no pudo ser de una manera mas "normal", pero, aunque algo erosionado, el pilar de mi sonrisa sigue en pie.
En verdad lo siento... Siempre me estoy diciendo que no debo callar nada...; me equivoque al pensar que por esta vez sería bueno... Será la última vez que calle algo así.
Mi vida acá está tomando un giro, y parece que habrá más cosas interesantes que podré escribir.
El cambio que esperaba comienza a suceder, aunque me abordó de la manera menos esperada.
1 comentario:
Mi estimado afeminado, japonizado y extravagante amigo amante de las bicicletas japonesas:
Motivese, yo acá también tengo que lidiar con gente bastante imbecil y no me awito, envidio que cuando regreses ya no los vas a ver (que suerte la tuya).
Wey, necesito depositarte dinero para que me compres un super nintendo famicom y un nintendo famicom.
Saludos ....
PD. Animo, siempre a lo largo de nuestra vida seremos retados por imbeciles, mandemosles a la burger.
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