El día martes 11 de noviembre, mientras me disponía a comprar unos 2 kilos de alambre calibre 14 para mi futura cota de malla, acudí a la ferretería de esquina de mi casa y pregunté por los precios. Llevaba un poco de prisa porque había quedado con una amiga de salir a correr.
Al llegar a la ferretería, y luego de preguntar los precios, una señora que estaba ahí platicando con el señor del local me abordó con una temática de negocio. Era una de esas ya famosas redes de distribución en las que tu tienes un crecimiento piramidal. Me dió primero un tríptico donde se hablaba de un producto en especial para mejorar el rendimiento de la gasolina. Me decía esta señora que era una muy buena oportunidad y que me diera una vuelta a un Vips el día siguiente para asistir a una plática al respecto e informarme más del negocio. La señora se veía muy alegre y parecía más bien querer expresar su entusiasmo por ser parte de ello que querer convencerme de algo.
Me despedí de ella luego de confirmar mi asistencia y me fui a correr.
Al llegar con mi amiga intentamos conocer una nueva ruta que nos aconsejó su madre pero no resultó muy buena. Caminamos la mayor parte del tiempo y nos dimos una vuelta por la Daxue, la escuela Xiaoling a la que asistí al kungfu y de paso mi amiga pidió informes sobre clases de danza árabe y clases de japonés, que son cursos que también se imparten en el local.
Luego de eso la acompañé a su casa, y después caminé de regreso a la mia. Al día siguiente, olvidé pasar a la ferretería a comprar el alambre después de clases, aunque ya tenía el dinero. Pero de cualquier manera asistí a esa reunión. Fue mucho más sencilla de lo que esperaba, pero desde que entré al Vips estaba decidido a no dejarme llevar por ningún comentario o promesa y ser muy objetivo con todo lo que fuera a escuchar.
Saludé a la señora que me había dado el tríptico y ella me presentó con los demás. En un principio pensé que ella y tal vez algún otro de los que estaban sentados iban a exponernos el punto y a platicarnos sobre ello, pero para mi sorpresa no fue así, todos ellos eran miembros de éste negocio y estaban ahí para... ¿convencerme?
Siendo sincero, me puse en guardia psicológicamente, porque conosco el poder de la influencia mayoritaria. Ya había yo visto un experimento en donde un grupo de personas afirmaba una cosa, aunque era evidentemente erronea, pero el nuevo integrante, o bien, el sujeto a observar en el experimento, solo en un principio hablaba seguro de si mismo, luego dudaba y termina por dar las mismas respuestas que el grupo, siendo éste un efecto de deseo de integración, pues el ser humano tiende a vivir en comunidades. Estuve muy atento a lo que me comentaban y noté al expositor muy sincero y relajado, haciendolo a su manera. Al detectar esa naturalidad en él, observé que los demás estaban escuchando y se limitaron a decir tan solo dos comentarios en toda la plática y solo para resaltar algunas cuestiones. Si bien estaban haciendo presencia y actuando muy bien, o era algo serio. Así que se me ocurrió comenzar a tomar notas en una hoja en blanco y los escribí con un alfabeto mio propio, con la intención de que, si por cualquier cosa uno se pusiera nervioso, preguntaría sobre mi caligrafía, pues no sería capaz de ver que hacía.
Pues bien, no obtuve ese efecto en él y eso me llevó a otras dos premisas. O bien sabe lo que hace y eso no le fue un obstáculo, o no hay nada por que ponerse nervioso. Sin embargo, ante esta inseguridad decidí llevar la conversación a un terreno que yo si conociera. "Numeros".
Desde un principio, yo sabía que si ellos comenzaban a abordarme con muchas promesas de ganancia, sería un terreno peligroso. Pero al no hacerlo me llevó a pensar que podrían ser hábiles en su terreno, y decidí prestar atención a qué otras premisas salían al aire para tratar de convencerme. Pero no fui capaz de detectar ninguna y la conversación giraba en un ambiente en el que yo tranquilamente podía juzgar el concepto y decir, si o no. Entonces, me tocaba a mi abordar el tema de los "números" y descubrir lo que el negocio ofrece lucrativamente. Estaba consciente de que el que yo abordara este tema no necesariamente me daba una razón para bajar la guardia, pero por otro lado estaba seguro que podría tener un panorama más despejado desde mi castillo, y quice aprovechar que la señora me había presentado como "Ingeniero". En cualquier caso, si esto fuera una farza, alguna expresión de duda habría de salir a la luz, pues saber que hablarás de números con alguien que domina los cálculos puede resultar un poco intimidante en algunos casos.
Mis sospechas de fraude terminaron al llegar a este campo, pues al comparar los precios que se me pedían de inversión contra aquellos que el mismo producto me brindaba en ahorro de gasolina, aún como uso personal y sin vender nada, me daba una ganancia del 250%. Por lo que decidí aceptar en un primer paso de la inversión para poder informarme más al respecto y ahondar en el tema y con eso conseguir información que me termine de aterrizar el concepto en mis terrenos. Asi pues, quedé de asistir a la junta que habría al día siguiente e invertí $450 pesos en material informático, mismo que estoy por estudiar en los próximos días, y si me convencen, daré el siguiente paso por la segunda inversión que es de $352 dolares. Lo hago con toda tranquilidad porque ya ví que esta pequeña inversión en lo unico que me afecta es en nada y mi beneficio en caso de echarme para atrás, es ahorrarme un total de $9,600 pesos en gasolina para este año. Lo vea como lo vea, el gasto se desquita sin hacer nada =P
A ver que sucede n_n
viernes, 14 de noviembre de 2008
8 Pasos del Éxito
Autor intelectual:
Geko
el
11/14/2008 08:07:00 a. m.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario