Esta semana muchos de mis amigos han regresado a sus países, algunos para vacacionar y otros porque han terminado el programa de estudios como yo. Pensaba regresar a México inicialmente para el 12 de febrero, pero decidí regresar un mes después. Aún hay muchas cosas que quiero hacer aquí en Japón mientras pueda y entre ellas está el de trabajar y pasar más tiempo con amigos japoneses.
Mi amigo Rubén tenía varias semanas queriendo comprar su boleto de avión para regresar pronto a México, pero tenemos que esperar noticias de una amiga para saber si nos podría conseguir un descuento en la compra del boleto. Sin embargo, ella nunca nos contestó a tiempo y la madre de Rubén decidió comprar el boleto por sí sola. Cuando supimos de eso, faltaban solamente dos días para su partida; por lo que no podemos hacerle una fiesta de despedida como muchos de sus amigos hubieran querido. Luego, mis amigas Erika y Libertad, estaban tramitando una visa de tránsito para poder pasar por Estados Unidos en su regreso, y que de esta manera el vuelo pudiera ser más barato. Surgió un pequeño inconveniente con la vista de mi amiga Erika, pues en la embajada americana se equivocaron en un papel y durante una semana creyeron que ella era de Yucatán, siendo que ella no conoce ni tiene familiares ahí. Pero no hubo mucho problema. Así pues, una vez que le llegó por correo la visa, buscaron inmediatamente un vuelo próximo y barato en cuál consiguieron.
Como Libertad estaba trabajando en la carnicería de las personas que yo conozco, para no dejar libre el puesto ni causarle problemas a la doña, me pregunto si yo quería tomar su lugar; contesté que sí. Desde el verano pasado había querido trabajar en ese lugar pero me tardé mucho en decidirme. Es por esto que estaba contento con la oportunidad, sino también que tenía ya mucho tiempo sin verles seguido, y quien más me extrañaba era el hijo de la señora. Es un niño de la edad de mi primo Jorge, y nos volvimos muy buenos amigos a pesar de la poca comunicación que teníamos los primeros días por cuestiones del idioma.
Como normalmente pasaba mucho tiempo con Rubén, Erika y Libertad, me dejaron las llaves de sus departamentos para que yo los cuidase, y sigo alternando los ratos que pasó en los departamentos. Aunque pasaré mucho tiempo sólo, tendré más oportunidad de hablar en japonés; y he hablado con varios de mis amigos para programar salidas. Algunos ya han prometido visitar en la carnicería y otros se han programado el mismo día libre que yo para salir a pasear. Nuestra amiga Aiko solía llegar a dormir todos los jueves por la noche, ya que de su trabajo a su casa tarda tres horas en tren, pero el último tren, que es el que toma, se detiene cerca del departamento; pero ayer me ha pedido si podría quedarse toda una semana. Le he contestado que sí, que no hay problema. De esta manera estar en compañía un poco más. En la carnicería paso tiempo con una amiga que fue compañera de salón, y otra coreana muy chaparrita. Cuando llegó temprano a la carnicería, sólo jugar con Daisuke. Hoy me regaló cinco chocolates grandes envueltos como lingotes de oro (los estoy comiendo en este momento). Creo que este amiguito es quien más me va a extrañar de las amistades que he hecho en este país, pues ayer su madre me contó que el decía que incluso compartiría su cuarto conmigo para que yo no tuviera que regresar a México. Creo que es la segunda o tercera vez que le comenta algo parecido.
(El chocolate está muy rico)
Frecuentemente, cuando algunos conocidos de la señora llegan a la carnicería, ella me presenta como "el chico croqueta" y que también soy el mejor amigo de Daisuke. Lo del apodo es algo interesante, pues a la señora la conocen como "la mamá croqueta". El hecho de que me comparta parte de su apodo refleja mucho del afecto que me tienen y me siento muy agradecido. A pesar de que se han ocupado con el trabajo, estoy seguro que voy a disfrutar mucho el tiempo que pase con ellos. Incluso me han ofrecido a llevarme una Universidad de ciencias computacionales que hay cerca, para que intente inscribirme allí en mi posgrado y pueda con esto volver a Japón y seguir viendolos. =)
Ésta semana también he dado en Internet con algunas canciones de mantras que me han gustado mucho. Una especial cuya letra es muy sencilla la aprendí rápidamente mientras leía su significado. Muy hermoso por cierto. El caso es que esta vez, soñé que estaba en una estación de tren en compañía de mi madre. Parecía que estuviéramos por abordar esperando en uno de los espacios que hay marcados donde se colocan las puertas del tren al llegar. Entonces mi madre preguntaba sobre algunas canciones que yo escuchaba. No recuerdo exactamente cuáles canciones me preguntó en ese momento pero me sorprendió que le llamara la atención esa clase de música, de hecho creo que era música electrónica. Sorprendido, le decía a mi madre: "¿y eso qué te interesas en esta música mamá? Mejor que en nuestro unas canciones de mantras que acabo de encontrar hace poco.". Y si esta recomendación porque a mi madre le gustan mucho los mantras y supuse que seguramente le gustarían estas canciones. Pero sucedió justo en el momento en que llegó el tren y se abrieron las puertas, y mucha gente salió, y me pareció que todo mundo estaba molesto en ese momento inclusive mi madre. Cuando volví la mirada hacia mi madre, ella estaba sentada a unos cuantos metros y yo tenía un nudo en la garganta. Tenía esa sensación porque me indignaba un poco el hecho de que muchos, a quienes ni siquiera estorbaba el paso ni tenían nada que ver con lo que yo le enseñará mi madre, se hubiera molestado. Todo es enojo que percibía de toda esa gente me provocaba tristeza. Entonces, caminaba hacia mi madre y me sentaba a un lado de ella. Quería disculparme por el hecho de que todos se hubieran molestado cuando sólo intentaba compartir algo que creía hermoso, más me quedé callado a su lado sin decir nada.
Este sueño lo interpreto de la siguiente manera:
Mi madre representa a las personas cercanas a mi.
El quererle compartir el mantra en lugar de lo que ella me pidió, podría representar cualquier cosa que es, según mi criterio, creyera más oportuno compartir que la petición inicial.
El estar parado sobre el andén aparentemente tranquilo, que luego se volvió bullicioso y atormentó el momento, creo representa un momento inoportuno.
Este sueño capto mucho mi atención...
También recuerdo tener otro sueño intermedio en donde iba a algún lugar en donde podía ver a plenitud los astros del firmamento.
1 comentario:
me gusta soñar ^__^
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